Si tienes falta de sueño, podrías estar provocando estos males en tu cuerpo sin saberlo. Entérate 7 problemas que provoca el no dormir lo suficiente.

Más allá del cansancio y las dificultades para concentrarnos, no dormir bien también afecta a nuestro sistema inmunitario y nos hace más propensos a padecer enfermedades.

Para tener una buena salud física y mental es primordial tener una óptima calidad de sueño, entre 7 y 8 horas diarias, sin interrupciones.

Este hábito le permite al organismo renovar sus energías físicas y mentales, y ayuda a preparar todos los sistemas para una nueva jornada.

En el lapso de descanso se cumplen funciones que no se llevan a cabo en otros momentos del día y, de paso, se activan algunos mecanismos que influyen en la actividad hormonal.

El problema es que muchos están teniendo dificultades para cumplir con el horario de sueño adecuado y, con los días, se están enfrentando a una serie de consecuencias que afectan la calidad de vida.

Si bien en un principio es fácil ignorar su impacto, con el paso del tiempo se generan problemas de salud que tienden a empeorar cuando no se controla el trastorno de sueño.

Teniendo en cuenta que muchos lo ignoran, en el siguiente espacio queremos revelar 7 de las reacciones que puede provocar.

1. Presión arterial alta
La falta de sueño o el insomnio puede causar repercusiones en la salud cardiovascular.
Este problema conduce al aumento de la presión arterial alta, lo cual obliga al corazón a trabajar con más esfuerzo de lo debido.

Las personas que duermen menos de 7 horas diarias suelen tener una presión arterial sistólica hasta de 132, mientras que lo ideal es mantenerla por debajo de 120.

2. Ansiedad por la comida
Una de las razones por las que el insomnio se asocia con el aumento de masa corporal es porque, durante este lapso, que se supone que es para descansar, incrementa la ansiedad por la comida.

No dormir lo adecuado disminuye los niveles de leptina, una hormona que se encarga de controlar el apetito cuando ya se le ha brindado al cuerpo el alimento suficiente.

En lugar de esto, aumentan las proporciones de grelina, una hormona que estimula el apetito, lo cual nos conduce a ingerir más calorías de lo debido.

3. Menor gasto de energía

No cumplir con el horario adecuado de sueño afecta de forma directa la actividad metabólica y, dado que también provoca fatiga, influye en la disminución del gasto energético.

Los pacientes con problemas para dormir tienen menos probabilidades de ser activos físicamente, lo cual conduce a la acumulación de grasa y calorías.

Si a esto le sumamos la ansiedad que surge por comer, es muy probable que la persona llegue a tener sobrepeso.

4. Dificultades de concentración
El cerebro es uno de los órganos que más consecuencias negativas sufre cuando no se controlan a tiempo los problemas para dormir bien.

Este disminuye su rendimiento durante la jornada y, por el cansancio, no logra concentrarse ni rendir cognitivamente.

Por otro lado, con el paso del tiempo, una mala calidad de sueño afecta la capacidad cerebral para limpiar las proteínas formadoras de placa y, por ende, puede provocar trastornos crónicos como la enfermedad de Alzheimer.

5. Sistema inmunitario débil

El agotamiento físico que se produce por la falta de sueño compromete de forma directa la salud inmunitaria y, al causar una disminución en sus funciones, incrementa el riesgo de enfermedades respiratorias e infecciones.

El déficit de anticuerpos facilita el ataque de virus, bacterias y hongos, por lo que no es extraño contraer enfermedades tras varios días sin dormir lo suficiente.

6. Estrés e irritabilidad
El impacto de este problema sobre la salud emocional es casi inmediato y, por lo tanto, es común que la persona entre en estados de estrés e irritabilidad tras una mala noche de sueño.

La falta de descanso disminuye de forma significativa la producción de serotonina y endorfinas, dos hormonas conocidas por generar sensación de bienestar.

En lugar de estas aumenta la producción de adrenalina y cortisol, sustancias que provocan respuestas emocionales negativas.

7. Músculos débiles
Durante el periodo de descanso los músculos entran en un estado de relajación que les permite renovarse para asumir los retos de un nuevo día.

En este mismo lapso también se liberan hormonas del crecimiento, las cuales influyen en la formación de masa muscular.

Debido a esto, cuando no se duerme bien, los músculos tienden a sentirse más débiles y agotados.

Forzarlos demasiado sin dormir bien puede provocar un mayor desgaste físico.
Lo mejor es evitar los gimnasios y la actividad física de alto impacto cuando no se tuvo un sueño placentero y reparador.
¿Estás teniendo problemas de sueño? Si es así, trata de adoptar hábitos que te ayuden a conciliar el sueño.

Aunque parezca que resistes ese mal dormir, con los días el cuerpo comenzará a pasarte factura.

Fuente: Mejor con salud